viernes, 6 de marzo de 2015

Los empleos que desaparecerán.



Los análisis más rigurosos en la materia auguran un futuro muy corto a determinados empleos considerados tradicionalmente como "de toda la vida" y que, hasta ahora, proporcionaban salarios dentro de los comúnmente denominamos de clase media, además de una cierta estabilidad. Junto a la crisis económica, el vertiginoso desarrollo de la tecnología ha provocado efectos devastadores, en términos de empleos perdidos,  en determinados sectores como las agencias de viaje o la banca.
Atrás quedan ejemplos como los ya prácticamente olvidados "video-clubs" que sucumbieron ,casi en su totalidad, ante el avance imparable de la red. Otro tanto cabe decir de los tradicionales comercios relacionados con la fotografía.
Los más pesimistas hablan de que el impacto de la implantación de nuevas tecnologías, en cuanto a pérdida de empleos, afectará a un 50% de los puestos de trabajo actuales en los próximos 20 años.
Este proceso es imparable e irá a más a medio plazo, al ritmo del desarrollo de la telemática, la robótica o  la inteligencia artificial. En líneas generales, estamos hablando de trabajos  (manuales o intelectuales) rutinarios, fáciles de realizar, susceptibles de automatización y con un escaso componente interpersonal: la tecnología reemplazará buena parte de estos empleos. La amenaza se cierne sobre  sectores que, en la actualidad, ofertan un número muy considerable de puestos de trabajo.
Los desarrollos en sistemas de conducción autónoma de vehículos apuntan malas perspectivas para empleos  como el de taxista, camionero, conductor de autobús o de tren. Otro tanto cabe decir de los trabajos relacionados con la logística o la recogida y reparto de mercancías. El "vending" y los robots  constituyen una seria amenaza para los trabajos de venta en el sector de la fast-food. El empleo de cajero/a de hipermercado puede tener los días contados a medida que cada producto vaya dotado de un chip, cuya lectura por scanner (tecnología RFID) detectará los productos depositados en el carro y calculará la cuenta  de la compra al instante y el cargo en tarjeta en el punto de salida del establecimiento; hasta hace poco la dificultad para implantar este sistema estaba en el coste de los chips. Ese coste se ha reducido ya sustancialmente, lo que indica que esta tecnología se implantará en los próximos años. 
Los trabajos administrativos limitados al tratamiento e introducción de datos será sustituidos por los llamados sistemas inteligentes.
Los   trabajos rutinarios en la agricultura están llamados a ser robotizados como lo han sido la mayor parte de las tareas en las cadenas de montaje industrial.
Pese a todo lo dicho y frente a la tesis generalizada de que los nuevos nichos de empleo se encuentran exclusivamente  relacionados con las nuevas tecnologías de vanguardia, en plena expansión, los expertos apuntan que el futuro está en también en los empleos con un fuerte componente interpersonal o abstracto.




A modo de ejemplo, contra lo que pudiera parecer, se espera un auge de los servicios muy especializados en hostelería y turismo, cuidados personales o atención de personas mayores; la restauración o el turismo rural en establecimientos con un muy marcado sello diferenciador, por poner dos ejemplos, proporcionarán empleos con un nivel aceptable de calidad, en lo que a retribución y estabilidad se refiere. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario