lunes, 25 de marzo de 2019

El primer Currículum Vitae: ¿Qué pongo...?



Siempre hay una primera vez para afrontar la difícil tarea de confeccionar ese primer Currículum Vitae con el que pretendemos conseguir nuestro primer empleo.

La dificultad principal que plantea la tarea tiene  siempre que ver  con la " falta de experiencia" en la profesión de que se trate; nada más concluir nuestros estudios , con la salvedad de la fase de Formación en Centros de Trabajo, poco podremos decir en nuestro CV sobre la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos a lo largo del Ciclo.

Vamos a sugeriros algunas claves útiles para resolver la cuestión. 
Como ya indicábamos en entradas anteriores, la solución nunca está en echarle imaginación e incluir cosas que no hayamos hecho realmente. Sin embargo, un CV sin experiencia debe "rebosar actitud".
Comenzando por esa actitud , tras los datos personales, puede ser conveniente incluir una referencia a los objetivos profesionales en forma de  una descripción breve (tres líneas)  de los objetivos y  expectativas que pretendes conseguir con el puesto de trabajo al que aspiras. Se trata de una muestra inequívoca de actitud.
En el capítulo de la formación, una recomendación  importante es no incluir acciones formativas que no tengan una relación directa con el perfil del puesto de trabajo que aspiramos a conseguir.
La mención a los conocimientos de idiomas (con la habitual alusión a un supuesto "nivel medio") no suele ser tomada en consideración por las empresas, salvo que se acredite con una titulación reconocida en el marco de europeo de referencia de las lenguas.Las estancias en el extranjero, especialmente si se trata de becas Erasmus o cualquier acción semejante, merecen una referencia expresa. En el terreno de la informática, puede ser útil la referencia a alguna herramienta tecnológica concreta.
Por lo que respecta a la experiencia, en primer lugar, nos referimos a la FCT. Se trata de un periodo de prácticas no remuneradas durante el que, al menos en teoría, habremos tenido la oportunidad de desarrollar (al menos en teoría) alguna de las tareas o cometidos  propios de la profesión de que se trate. Tanto este como cualquier otro periodo de prácticas , remuneradas o no, constituyen una experiencia profesional que merece ser citada en el CV, con indicación de la empresa y los cometidos desempeñados. 
Los trabajos esporádicos que no guarden relación con el puesto de que se trate no son relevantes. Las experiencias de trabajo durante periodos prolongados de tiempo, sí lo son en tanto que dan cuenta de que el candidato ya sabe lo que es estar desempeñando un puesto de trabajo, asumiendo una carga de trabajo y unas responsabilidades. 
Los proyectos son otro apartado que guarda cierta relación con la experiencia y del que podemos sacar partido; para concluir un ciclo formativo o un grado universitario, es preciso realizar un proyecto, en el que habremos aplicado, en mayor o menor medida, lo que hemos estudiamos. Una breve mención a las  herramientas, conocimientos teóricos y habilidades puestas en práctica al realizar y exponer el proyecto pueden ayudarte a marcar una diferencia con otros candidatos.


Por último, el capítulo de la información adicional, es un auténtico cajón de sastre en el que  podemos mencionar cuestiones muy variopintas que pueden, no obstante, resultar relevantes a la hora de decidir la contratación de un candidato de informaciones, y que van desde la disponibilidad de vehículo propio y permiso de conducir, hasta disposición a la movilidad geográfica ilimitada o la posibilidad de incorporación inmediata a la empresa.

Volviendo al capítulo de la actitud, resulta adecuada una referencia expresa  a las competencias o habilidades concretas que consideras son tus puntos fuertes y que mejor te representan.Hablamos de la capacidad de trabajar en equipo o adquirir  nuevos aprendizajes, la adaptabilidad, la  flexibilidad o la proactividad. Las actividades de voluntariado o la actividad deportiva federada también pueden dar cuenta de una actitud que puede ser tenida en tomanda en consideración. 

Por último, una recomendación importante; lo dicho hasta aquí no debiera ocupar más de un folio.