martes, 15 de enero de 2019

Más sobre la importancia de la comunicación no verbal.





   Lo importante no es sólo lo que decimos sino, tanto o más, cómo lo decimos.   
  La comunicación no verbal constituye un aspecto decisivo de cara a transmitir nuestro mensaje con más fuerza, credibilidad  o capacidad de persuadir, al que apenas damos importancia.
  Los estudios más rigurosos  sobre esta cuestión, ponen de relieve una realidad que resulta sorprendente; el lenguaje corporal representa el 55% de todo lo que comunicamos, muy por encima del mensaje verbal , que no llega al 7%. Nuestro cuerpo habla por sí sólo y genera percepciones y emociones en las personas con las que interactuamos.
   Dicho en otros términos, si nos estamos preparando para comparecer ante un grupo de personas o frente a quien nos va a hacer una entrevista de trabajo, debemos saber que lo que digamos, el mensaje verbal que expongamos, supondrá tan sólo un 7% de lo que estemos comunicando en ese momento, en tanto que un 55% de ese mensaje corresponderá al movimiento de nuestras manos, nuestra sonrisa o nuestra mirada. A estos dos elementos hemos de añadir un tercero de no menor importancia; la modulación y el tono de la voz suponen , a su vez, el 38% restante. 
   Nuestro lenguaje corporal dice mucho más de lo que pensamos; dominar la claves del lenguaje corporal adquiere pues una importancia primordial en situaciones como una entrevista de trabajo.
  Los primeros segundos de conversación con el entrevistador o entrevistadora son determinantes; es el momento en el que se adquiere esa primera impresión del entrevistado o entrevistada que va a ser determinante para definir la imagen definitiva que  el entrevistador percibirá del entrevistado. 
    Causar una buena primera impresión se convierte en un objetivo fundamental. La cara y los ojos son las herramientas más poderosas de comunicación. Por eso, unos segundos de  sonrisa natural, franca y abierta, con una mirada directa a los ojos del interlocutor, son una excelente tarjeta de presentación. 
    La segunda herramienta de comunicación no verbal más eficaz son las manos. Los movimientos de las manos , junto a la postura corporal,  proyectan una imagen precisa de nosotros ante los demás.
      Una posición erguida pero relajada, hombros alzados, espalda recta,  mirada franca,  con ambos pies en el suelo, sin cambiar de postura, movimientos pausados,  realizando sólo algunos gestos armónicos con ambas manos (palmas abiertas) que acompañen algunas de nuestras aseveraciones, proporciona una imagen no verbal muy natural, muestra inequívoca de confianza y seguridad, muy adecuada al contexto de una entrevista de trabajo.
    Por el contrario, los movimientos rápidos, los balanceos, los cambios frecuentes de postura o la gesticulación excesiva son muestras inequívocas de inseguridad, de falta de madurez y/o de incomodidad, capaces de "arruinar" totalmente la imagen del candidato más cualificado.        

En estos enlaces podréis encontrar dos interesantes videos sobre esta cuestión
https://www.youtube.com/watch?v=5oIa2MBR470
https://www.youtube.com/watch?v=4yvCn2z9k2E