jueves, 9 de febrero de 2017

¿Cómo "facturar no siendo autónomo"?


La pregunta surge en todos aquellos supuestos de profesionales, cualquier que sea su campo de actuación, que se plantean la posibilidad de realizar, esporádicamente, trabajos muy concretos para empresas o particulares, tratando de evitar los costes y los trámites que se exigen al "autónomo".  
Pese a la simplificación de trámites y a las denominadas "tarifas planas" aplicables al RETA para emprendedores jóvenes, a veces el profesional freelance que da sus primeros pasos  en el campo de los servicios relacionados con la informática, por poner un ejemplo muy habitual,  se propone atender encargos concretos, con la menor complicación posible y reduciendo al máximo los costes laborales y fiscales. No obstante, cuando el cliente es una empresa, la exigencia de una factura por motivos fiscales puede ser una traba importante para ultimar el negocio. La cuestión puede complicarse más aún si, además, se están recibiendo prestaciones por desempleo, a las que se pretende no renunciar por el hecho de poder realizar este tipo de trabajos.

Para dar respuesta a esta necesidad, han surgido recientemente  determinadas fórmulas. En este post, vamos a ocuparnos de una de ellas. Nos referimos a las cooperativas de trabajo asociado para  freelancers. Se trata de una modalidad de Cooperativa que  permite a sus asociados "facturar sin ser autónomos" para percibir la contraprestación de servicios prestados de forma "no habitual", con el menor coste y sin burocracias. De este modo, el emprendedor dedica toda su atención, conocimientos  y energías a prestar un buen servicio a su cliente, que es de lo que se trata.  


Una vez formalizada el "alta" como asociado, es la propia cooperativa la que factura por el socio freelance, evitando no pocos costes y "papeleo" (declaraciones fiscales de IVA e IRPF, alta y pago de autónomos....). Y también es la propia cooperativa la que percibe el importe del servicio facturado y "liquida" posteriormente esa factura a su socio freelance. Y asimismo, es la propia cooperativa la que se encarga del cumplimiento de  todos los requisitos laborales y fiscales que atañen al servicio facturado (días de alta en SS, retención IRPF, IVA que repercute la propia cooperativa). Estas cooperativas operan desde plataformas de internet, y su actividad abarca todo el territorio español; además, para hacer más fácil la prestación de sus servicios, la tramitación se realiza por teléfono y "on line".
  Una vez conocidas las ventajas, la pregunta que surge de inmediato es :¿Cuánto cuesta? Según las informaciones obtenidas de distintas webs en las que se ofertan estos servicios, hablamos de un coste de ingreso en la cooperativa (30 €) y una comisión, sobre el importe de la factura, por la gestión del alta y la baja en Seguridad Social. 


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